El sindicato de actores y actrices ha conseguido una victoria legal contra el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem). Un tribunal ha declarado improcedente el despido de un actor que fue contratado y despedido apenas un mes después. La sentencia obliga al Inaem a readmitirlo y a pagar los salarios que dejó de percibir desde su cese.
La gestión de talento como proyecto inacabado 🎭
Este caso evidencia problemas de planificación en la administración cultural. Contratar a un profesional para un proyecto escénico y despedirlo en treinta días sugiere una falta de previsión en los plazos de producción o en la asignación presupuestaria. En entornos donde el trabajo por proyecto es norma, la gestión de recursos humanos debería calibrar mejor los ciclos de ensayo y representación. Una base de datos de perfiles y una calendarización más rigurosa evitarían estos conflictos legales.
El actor más breve de la temporada ⏳
Un mes de trabajo y ya tiene sentencia judicial. El actor en cuestión ha batido un récord: pasar de ser contratado a tener un juicio ganado en tiempo récord. Mientras tanto, en el Inaem deben estar revisando sus manuales de contratación. Quizás lo próximo sea un taller exprés titulado Cómo no despedir a un actor antes del estreno. La función debe continuar, pero mejor con todos los actores en el escenario y no en los tribunales.