El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió en La Habana con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, además del ministro del Interior y el jefe de inteligencia cubanos. Ratcliffe transmitió un mensaje de Donald Trump: EE.UU. está dispuesto a dialogar sobre economía y seguridad, pero exige cambios fundamentales en la isla.
Inteligencia artificial y vigilancia: las herramientas del nuevo deshielo 🤖
En el encuentro, se filtró que los equipos técnicos analizaron sistemas de monitoreo satelital y plataformas de inteligencia artificial para verificar posibles cambios en infraestructura cubana. Fuentes indican que la CIA propuso compartir datos de ciberseguridad a cambio de acceso a redes de comunicaciones locales. La parte cubana condicionó cualquier avance a la exclusión de la lista de patrocinadores del terrorismo.
La lista del terror: un clásico que nadie quiere borrar 😅
Mientras Ratcliffe pedía cambios, Cuba insistía en que no representa amenaza alguna para EE.UU. y objetó su inclusión en la lista negra. Lo curioso es que, según el ministro del Interior, lo único terrorífico en la isla son los apagones y la cola del pollo. Quizá Trump debería añadir eso a su lista de patrocinadores del caos doméstico.