Publicado el 05/05/2026 | Autor: 3dpoder

El conejo fantasma de Guerrero no estaba extinto, solo escondido

Durante 120 años, el conejo de Omiltemi fue un mito para la ciencia: descrito en 1904 y nunca más visto por zoólogos. Mientras los expertos lo daban por desaparecido en la Sierra Madre del Sur, los habitantes de Guerrero lo cazaban y criaban sin saber que era una especie perdida. Un giro inesperado llegó en 1998 con una piel entregada por cazadores, pero la confirmación definitiva tardó dos décadas más.

Un conejo gris moteado de orejas largas, oculto entre matorrales de la Sierra Madre del Sur, con un cazador local sosteniendo su piel.

Cómo la tecnología redescubrió una especie oculta 🧬

El equipo de José Alberto Almazán-Catalán, del programa Search for Lost Species de Re:wild, aplicó un enfoque metódico entre 2019 y 2024. Usaron cámaras trampa, análisis de ADN ambiental y entrevistas con comunidades locales para rastrear al conejo en diez áreas. Lo hallaron en siete, revelando una distribución tres veces mayor a la estimada. La colaboración con cazadores y criadores fue clave para mapear su hábitat real, demostrando que los datos científicos previos eran incompletos por falta de trabajo de campo.

El conejo que se rió de los científicos durante un siglo 🐇

Mientras los zoólogos se devanaban los sesos buscando al conejo de Omiltemi en libros y museos, los habitantes de Guerrero lo tenían en el menú. Resulta que la especie no solo no estaba extinta, sino que era más común que un resfriado en invierno. El conejo, con toda su ironía, esperó pacientemente a que los expertos dejaran de mirar mapas antiguos y preguntaran a la gente local. Cien años de búsqueda para descubrir que el tesoro estaba en la cocina de al lado.