Aaron Levie, CEO de Box, ha lanzado una advertencia directa: muchos ejecutivos tecnológicos sufren de psicosis de IA. Creen que la inteligencia artificial ya puede reemplazar trabajos humanos sin ayuda, pero la realidad es distinta. Esta ilusión provoca despidos masivos y promesas de productividad que no se reflejan en datos reales, afectando empleos y servicios para la ciudadanía.
La IA actual no funciona sin supervisión experta 🤖
La tecnología actual de IA generativa requiere supervisión constante de expertos humanos para evitar errores costosos. Los modelos alucinan datos, generan código inseguro y necesitan afinación manual para tareas específicas. Prometer una productividad del 300% basándose en estas herramientas es una fantasía. Las empresas que despiden personal cualificado pensando que la IA lo cubre todo suelen enfrentarse a caídas en la calidad del servicio y en la moral de los equipos restantes.
El CEO que cree que su IA es un empleado del mes 😂
Ver a un directivo despedir a medio departamento porque su chatbot escribió un correo sin faltas es casi poético. Luego, cuando el chatbot recomienda poner pegamento en la pizza o inventa cifras de ventas, el mismo directivo se pregunta por qué los clientes se quejan. La próxima moda será pedirle a la IA que haga de coach para los empleados que quedan. Ojalá tenga buen humor.