Un estudio científico alerta que el cambio climático aumentará el tamaño de las piedras de granizo en zonas alejadas del ecuador. El aire más cálido retiene más humedad, lo que alimenta tormentas más intensas. Esto significa que coches, tejados y cultivos sufrirán daños mayores. En los trópicos, en cambio, el calor derrite el granizo pequeño antes de que toque el suelo, reduciendo el riesgo.
Tecnología y seguros ante el granizo gigante 🌩️
Para mitigar los daños, ya se desarrollan materiales de construcción más resistentes al impacto, como tejas de polímero reforzado y paneles solares con vidrio templado. También avanzan los seguros paramétricos, que pagan automáticamente al superar un umbral de tamaño de granizo detectado por radares. En el futuro, los vehículos podrían incluir carrocerías de aleaciones ligeras diseñadas para absorber golpes sin abollarse, reduciendo las facturas de los talleres.
El cielo nos lanza cubitos de hielo con mala leche 🧊
La naturaleza ha decidido que, además de sudar como pollos en verano, tengamos que esquivar piedras del tamaño de pelotas de golf. Ahora tocará aparcar el coche bajo un puente cada vez que truene, o invertir en un casco para pasear al perro. Eso sí, al menos en los trópicos se ahorrarán el susto: el granizo se derrite antes de llegar, como un hielo de limón olvidado en la acera.