Publicado el 16/05/2026 | Autor: 3dpoder

El arte rejuvenece más que el ejercicio, según estudio de UCL

Un estudio de University College London ha puesto patas arriba la relación entre ocio y longevidad. Según sus datos, actividades como cantar en un coro o pintar un cuadro ralentizan el envejecimiento celular más que sudar en el gimnasio. Quienes practican arte al menos una vez por semana son biológicamente un año más jóvenes que los que apenas lo frecuentan; el ejercicio físico solo aporta seis meses de diferencia.

Cinematic scene of a person painting at an easel in a bright studio, brush strokes visible on canvas, while another person sings in a choir nearby, sheet music floating, contrasting with a distant gym where a figure exercises on a treadmill, cellular DNA strands glowing in the background showing telomere lengthening, photorealistic technical illustration, soft warm light on art activity, cool blue light on exercise area, ultra-detailed biological and artistic elements, dramatic contrast between creative flow and physical exertion, showing slower aging process through art

La ciencia detrás del pincel: cómo el arte reprograma nuestras células 🧬

El equipo de UCL analizó marcadores epigenéticos en muestras de sangre de más de 6.000 adultos. La hipótesis apunta a que la reducción del estrés crónico, mediada por la liberación de dopamina y cortisol, modifica patrones de metilación del ADN. Este proceso biológico, conocido como reloj epigenético, se ralentiza con estímulos creativos regulares. La clave no está en la intensidad física, sino en la activación de redes neuronales asociadas al placer y la atención plena.

¿Debería cambiar mi rutina de pesas por un taller de acuarela? 🎨

Aunque la tentación de cambiar las pesas por un pincel es grande, conviene ser realistas: si no sabes pintar, tu obra parecerá un borrón posapocalíptico y eso sí que acelera el envejecimiento, pero del orgullo. El estudio no dice que dejar el gimnasio sea buena idea, solo que quizá deberías combinar la sentadilla con un poco de barro. Al fin y al cabo, ser más joven por dentro no evita que te duelan las rodillas al levantarte del caballete.