EE.UU. ha informado a Japón de retrasos en la entrega de hasta 400 misiles de crucero Tomahawk, previstos entre 2025 y 2027. La demora afecta los planes de Tokio para un ataque de largo alcance frente a China y Corea del Norte. El gobierno japonés evalúa el impacto en su capacidad de disuasión.
Integración técnica y dependencia logística 🚀
Los misiles Tomahawk Block V, con capacidad de navegación por GPS y guiado infrarrojo, estaban destinados a equipar destructores de la clase Maya y subsistemas de lanzamiento vertical Mk 41. La demora obliga a Japón a mantener su arsenal de misiles Type 12 y explorar alternativas como el misil hipersónico en desarrollo. La falta de estos sistemas retrasa la interoperabilidad con la red de comando estadounidense.
La espera del Tomahawk: cuando el aliado llega tarde ⏳
Japón, que ya había reservado espacio en sus barcos para estos misiles, ahora debe llenar el hueco con promesas y café. Mientras, China y Corea del Norte siguen fabricando misiles sin demora. Al menos los Tomahawk llegarán con un manual actualizado de cómo ser el último en llegar a la fiesta de la disuasión.