Los Emiratos Árabes Unidos han dado luz verde para acelerar la construcción del oleoducto East-West, una infraestructura clave que conectará los yacimientos del interior con el puerto de Fuyaira, en el este del país. El príncipe heredero ordenó a la petrolera estatal adelantar los plazos para que esta obra, ya en marcha, entre en operación el próximo año. El objetivo es duplicar la capacidad de exportación sin depender del estrecho de Ormuz, una ruta sensible en la región.
Tubería estratégica para sortear cuellos de botella geopolíticos 🛢️
El oleoducto East-West, con una longitud de unos 400 kilómetros y capacidad para transportar hasta 1,5 millones de barriles diarios, permitirá a los EAU diversificar sus rutas de exportación. La infraestructura conecta los campos de Habshan y Bu Hasa con las instalaciones de almacenamiento y carga en Fuyaira, evitando el tránsito por el estrecho de Ormuz, controlado por Irán. El proyecto incluye bombas de alta presión y tanques de almacenamiento con capacidad para 14 millones de barriles. Su finalización reducirá la vulnerabilidad logística del país ante tensiones regionales.
El oleoducto que promete más petróleo y menos dolores de cabeza 😅
La noticia ha sido recibida con alivio en las oficinas de planificación, donde los mapas del estrecho de Ormuz ya empezaban a desgastarse de tanto mirarlos. Ahora, con el East-West, los emiratíes podrán dormir tranquilos sabiendo que su crudo tiene una ruta de escape por la costa este. Eso sí, habrá que ver si el puerto de Fuyaira aguanta el ritmo sin atascos, porque duplicar el flujo de petroleros en un solo puerto suena a plan de fin de semana en una autopista con peaje.