El 11 de mayo de 2026, un incidente fatal sacudió el astillero Asakawa en Imabari, prefectura de Ehime. Dos trabajadores, Yagi Tomihiro de 59 años y Niida Yuto de 19 años, fueron hallados sin vida dentro de un tanque de un buque de gas licuado de petróleo. El hallazgo ocurrió a las 2:10 p.m., cuando un compañero los vio colapsados en el interior. Según la policía, abrieron la tapa de acceso para eliminar gas nitrógeno y cayeron unos 10 metros.
Riesgos técnicos en mantenimiento de tanques de LPG 🛠️
La purga de nitrógeno es un procedimiento estándar para inertizar tanques y evitar explosiones, pero desplaza el oxígeno, creando una atmósfera letal. En este caso, los trabajadores no usaron equipos de respiración autónoma ni arneses de seguridad. La caída de 10 metros sugiere que accedieron por la boca superior sin protocolos de espacio confinado. La policía investiga si la empresa incumplió normativas de seguridad laboral, como la medición de gases o el uso de líneas de vida.
Caer 10 metros: el ascensor más rápido del astillero 🎢
Abrir una tapa y asomarse a un tanque lleno de nitrógeno es como jugar a la ruleta rusa con el oxígeno. Los trabajadores querían ventilar el gas, pero terminaron ventilando sus pulmones con un ambiente irrespirable. La caída de 10 metros fue el colofón: un viaje exprés sin boleto de vuelta. Quizás pensaron que el tanque era una piscina, pero el nitrógeno no perdona. La moraleja: si ves una boca de acceso, no la mires como un tobogán.