Supermassive Games vuelve a la ciencia ficción con Directive 8020, una aventura en la nave colonia Cassiopeia rumbo a Tau Ceti f. La promesa es alta: Unreal Engine 5 para dar vida a horrores alienígenas y un elenco que vende el drama. Pero al coger el mando, la tensión se diluye en mecánicas que no sostienen el pulso narrativo.
Unreal Engine 5: el envoltorio que no salva el guion 🎮
El motor gráfico ofrece iluminación dinámica y texturas detalladas que convierten los pasillos de la Cassiopeia en escenarios opresivos. Sin embargo, la jugabilidad se apoya en quick time events y decisiones binarias que ya vimos en títulos anteriores del estudio. La IA enemiga sigue patrones predecibles, lo que resta imprevisibilidad al acecho alienígena. El sonido ambiental es correcto, pero no logra compensar una estructura de juego que se siente ensayada.
La IA alienígena: más lista que un GPS de los 90 👾
Los bichos de Tau Ceti f tienen una estrategia infalible: aparecer justo cuando estás leyendo un mensaje de texto. Si corres, te alcanzan; si te escondes, se aburren y se van. Es como si hubieran ido a la misma escuela de monstruos que los de Until Dawn. Al menos no te piden que resuelvas un puzzle de tubos para abrir una puerta. Eso sí, el susto de turno sigue funcionando, aunque sepas que viene.