El diputado de Italia Viva, Roberto Giachetti, ha llevado su protesta al extremo al encadenarse a su escaño en la Cámara de Diputados. Tras doce días de huelga de hambre, anunció que pasa a la huelga de sed, autodenominándose autosecuestrado en la casa de la democracia. Denuncia que la mayoría parlamentaria ha secuestrado la Comisión de Vigilancia de la RAI, impidiendo su funcionamiento legal.
El bloqueo técnico de un organismo de control público 🔒
La Comisión de Vigilancia de la RAI, encargada de supervisar la gestión y la programación del servicio público de radiodifusión, se encuentra paralizada desde hace semanas. Este órgano bicameral requiere de una mayoría cualificada para elegir a sus miembros y al consejo de administración. Sin embargo, la falta de acuerdo entre los grupos parlamentarios ha impedido su constitución, dejando a la RAI sin el control parlamentario que exige la ley. Giachetti señala que este vacío de poder vulnera el equilibrio democrático en la información.
Huelga de sed, la dieta extrema para audiencias reacias 🥤
Giachetti ha decidido actualizar su plan de protesta: de la huelga de hambre a la huelga de sed, una estrategia que, según él, le convierte en autosecuestrado. Uno se pregunta si en la casa de la democracia también ofrecen servicio de habitaciones o si el escaño viene con minibar. Por ahora, el único menú disponible es el de los discursos, y parece que el diputado no piensa pedir la cuenta hasta que la RAI funcione.