Publicado el 20/05/2026 | Autor: 3dpoder

DGT acelera con exámenes en sábado pero esquiva contratar examinadores

La DGT ha puesto en marcha jornadas extraordinarias de exámenes prácticos durante tardes y sábados para reducir las listas de espera que afectan a miles de aspirantes en España. En Lleida, 15 examinadores realizaron 300 pruebas en un solo sábado, multiplicando por seis la capacidad diaria habitual de 48 exámenes. El sector aplaude la medida, aunque advierte que solo aumentar la plantilla solucionará el problema de fondo.

sábado por la mañana en centro de exámenes de tráfico, fila de coches oficiales esperando junto a pista de maniobras, examinador con tableta digital anotando resultados mientras un aspirante realiza un estacionamiento en paralelo, reloj de pared marcando las 8:30 am, calendario con sábados señalados en rojo, gráfico de barras en una pantalla mostrando 300 exámenes frente a 48 habituales, bandeja de solicitudes de examinadores vacía, estilo fotorrealista cinematográfico, iluminación natural de mañana, tonos azules y blancos corporativos DGT, profundidad de campo, textura de asfalto y vehículos detallada

Logística al límite: cómo exprimir la capacidad sin ampliar recursos 🚗

La estrategia de la DGT se basa en optimizar horarios y turnos de los examinadores existentes, evitando contrataciones. En Lleida, se organizaron 15 examinadores en tandas intensivas durante un sábado, logrando un rendimiento seis veces superior al de un día laborable. Desde el punto de vista técnico, esto implica una gestión de recursos más ajustada, pero el sistema alcanza su techo sin nuevo personal, lo que genera dudas sobre su sostenibilidad a largo plazo.

Sábados de furor al volante: el plan de la DGT que no es lo que parece ⏰

La DGT ha descubierto que, si juntas a 15 examinadores un sábado, pueden examinar a 300 personas. Pero claro, luego llega el lunes y vuelven a ser los mismos, pero más cansados. Es como pedirle a una impresora que saque 300 páginas en un día y luego quejarse de que se atasca. El sector lo tiene claro: o se contrata a más gente, o los sábados acabarán siendo tan largos como las listas de espera.