El Real Madrid cerró la temporada con una goleada 4-2 ante el Athletic Club en un encuentro marcado por las despedidas. Dani Carvajal y David Alaba dijeron adiós al conjunto blanco entre homenajes, mientras que Ernesto Valverde dirigió su último partido como técnico visitante. Mbappé, Bellingham y Brahim fueron algunos de los goleadores en un duelo con escasa intensidad defensiva, donde el factor sentimental pesó más que la competitividad.
Análisis táctico: baja presión y espacios libres en un partido de trámite ⚽
Desde el punto de vista táctico, el partido evidenció una clara falta de presión defensiva por parte de ambos equipos. Sin nada en juego en la clasificación, los jugadores priorizaron el ritmo ofensivo y la transición rápida, dejando amplios espacios entre líneas. El Athletic no logró cerrar los carriles interiores, lo que permitió a Bellingham y Brahim combinar con libertad. El esquema 4-3-3 del Madrid se desplegó con laterales muy adelantados, y la defensa visitante mostró poca sincronización en los repliegues, facilitando los goles locales.
El tifo y las lágrimas: cuando el espectáculo supera al marcador 😢
Lo más emocionante no fue el 4-2, sino ver a Carvajal despedirse entre un tifo gigante y lágrimas contenidas. Parecía más un festival de despedidas que un partido de fútbol: hasta Valverde se fue con la sensación de haber asistido a su propio funeral deportivo. La afición coreó el nombre de Alaba mientras los defensas corrían como si jugaran al pilla-pilla. Al final, el marcador fue lo de menos: lo importante era quién lloraba más bonito en la grada.