La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que dejó más de 500 víctimas de extorsión mediante la conocida estafa del sicario. El grupo publicaba anuncios falsos de mujeres ofreciendo servicios sexuales en páginas de citas. Al contactar telefónicamente, los extorsionadores se hacían pasar por el jefe del club para coaccionar a las víctimas. Una rama con base en Fuerteventura se dedicaba a la trata de mujeres y vendía datos de clientes por 50 euros para facilitar la extorsión.
El uso de datos robados como combustible para la estafa 🗂️
La organización empleaba técnicas de ingeniería social y scraping de datos para identificar clientes potenciales. Desde perfiles ficticios en plataformas de citas, obtenían números de teléfono y datos personales. La rama de Fuerteventura suministraba información de clientes reales de trata, vendiendo cada contacto por 50 euros. Este flujo de datos alimentaba un sistema de extorsión donde las víctimas recibían amenazas de sicarios si no pagaban. La estructura operaba con un software de gestión de llamadas y cuentas bancarias fraccionadas para dificultar el rastreo.
El jefe del club que solo existía en el teléfono 🤖
La inteligencia artificial y la automatización han avanzado tanto que hasta los jefes de clubes de citas son inventados. La organización criminal creó un personaje ficticio, el jefe del club, que amenazaba a las víctimas con sicarios. Lo curioso es que, si pagaban, el jefe desaparecía. Quizás lo mejor es preguntar al extorsionador si el sicario tiene página web con reseñas de clientes, o si acepta transferencias con Bizum. Al menos, la estafa tiene un guion mejor que muchas series de estreno.