Publicado el 24/05/2026 | Autor: 3dpoder

Demanda colectiva en EE.UU. por conspiración de precios en HDD

Una nueva demanda colectiva en Estados Unidos acusa a los mayores fabricantes de componentes para discos duros de una conspiración de precios que duró 13 años, entre 2003 y 2016. La colusión afectó a revendedores y consumidores, inflando los costos de los HDD. Los componentes, suspensiones de cabezales magnéticos, están presentes en el 97% de los discos duros del mundo. Seagate, Western Digital y Toshiba están implicados a través de proveedores vinculados a TDK y NHK Spring. El caso es continuación de una demanda antimonopolio aprobada en Canadá en 2022 y, de ganar los demandantes, los afectados podrían recibir compensación. Aún no hay fecha para la audiencia.

Exploded view of three hard disk drives with magnetic head suspension assemblies exposed, metallic actuator arms in mid-motion over spinning platters, a gavel striking a stack of legal documents near a glowing price graph showing an upward trend from 2003 to 2016, components labeled with interconnected red lines suggesting collusion, cinematic engineering visualization, dark server room background, industrial lighting, photorealistic technical render, ultra-detailed mechanical parts

El componente crítico que movió los precios ⚙️

Las suspensiones de cabezales magnéticos son piezas diminutas pero esenciales en un disco duro. Sostienen el cabezal de lectura/escritura a nanómetros del plato giratorio, permitiendo una precisión extrema sin contacto físico. Sin estas suspensiones, el disco no puede funcionar. Los demandantes alegan que los fabricantes de estos componentes acordaron artificialmente los precios durante más de una década, eliminando la competencia. Dado que casi todos los HDD del mercado usan estos elementos de TDK o NHK Spring, la distorsión de precios se trasladó a cada unidad vendida, afectando desde servidores empresariales hasta ordenadores domésticos.

El precio de la precisión: 13 años de cuento ☕

Parece que la precisión de los cabezales no era lo único afinado durante esos 13 años; también lo estaba la estrategia de precios. Los fabricantes de suspensiones, en lugar de competir por fabricar la pieza más fina, parece que compitieron por ver quién inflaba más el precio sin que nadie se diera cuenta. Todo un ejercicio de paciencia y coordinación que haría palidecer a cualquier coreógrafo. Ahora los afectados esperan que, si hay compensación, al menos cubra el café que pagaron de más en cada disco duro comprado. Al fin y al cabo, la justicia tarda, pero el café siempre se enfría.