El oficio de ceramista, con su rica tradición manual, encuentra en la tecnología 3D un aliado para la precisión y la experimentación. Desde la creación de moldes complejos hasta la replicación exacta de piezas, el diseño digital permite al artesano corregir fallos antes de tocar el barro, ahorrando tiempo y material.
Modelado 3D e impresión para prototipos cerámicos 🏺
Un ejemplo práctico es la creación de un molde para una pieza con geometría imposible de lograr a torno. El ceramista modela la pieza en Blender o Rhinoceros 3D, la exporta a un archivo STL y la imprime en una impresora FDM con filamento PLA. Luego, usa ese positivo para generar un molde de yeso. Programas como ZBrush son útiles para texturas orgánicas, mientras que Slic3r prepara el archivo para la impresora.
El torno no gira solo, ahora también renderiza 🖥️
Por supuesto, todo esto asume que el artesano no ha tirado el ordenador por la ventana tras la tercera actualización del software. Porque, seamos sinceros, modelar un jarrón en 3D a veces requiere más paciencia que centrar un kilo de barro mojado en el torno. Al final, el barro sigue siendo más tolerante que un programa que se cuelga justo antes de guardar el archivo.