La instalación SommersiVo de Dardust en la Bienal de Venecia convierte un piano Steinway con sistema Spirio en el alma de la exposición. Cada 55 minutos, el instrumento cobra vida para tocar solo, evocando recuerdos de la ciudad sumergida. Los visitantes pueden dejar un mensaje en una pantalla, y una inteligencia artificial lo transforma en música que el piano reproduce al instante, tejiendo una red de emociones y resiliencia.
Cómo una IA convierte tus recuerdos en partituras en tiempo real 🎵
El sistema Spirio del Steinway permite una reproducción de alta precisión, capturando cada matiz de las composiciones generadas por IA. Cuando un visitante escribe un recuerdo, el software de Dardust analiza el texto y lo asocia con temas musicales precompuestos. El algoritmo selecciona y adapta la pieza en segundos, enviándola al piano para su ejecución. Esta interacción entre datos y sonido crea un diálogo constante entre el público y la máquina, donde la memoria personal se vuelve audible sin intervención humana directa.
El piano toca solo, pero no esperes que te devuelva el saludo 🎹
Que un piano toque solo cada 55 minutos suena a película de terror de bajo presupuesto, pero aquí es arte. Lo curioso es que, mientras la IA interpreta tus recuerdos, el Steinway no te mira ni te juzga. Puedes dejarle el drama de tu vida, y él lo convertirá en música sin pedirte explicaciones. Eso sí, no intentes pedirle un bis o que toque Despacito; la máquina tiene su propio horario y no negocia. Una metáfora perfecta de Venecia: bella, resiliente y con un horario muy poco flexible.