Un usuario de Steam Controller vivió un momento de tensión cuando su mando empezó a chisporrotear durante la carga. El responsable fue su reloj inteligente: la correa metálica tocó los pines expuestos de la base, generando un cortocircuito. Aunque el afectado asume su error, otros recordaron que el manual de Valve ya advierte sobre el imán interno de la base y el riesgo de atraer objetos metálicos.
El diseño de la base: un imán que no perdona ⚡
Valve incluyó un imán en la base de carga del Steam Controller para facilitar el acople, pero esta decisión técnica tiene un efecto secundario: atrae cualquier objeto metálico cercano. En este caso, la correa del reloj hizo contacto directo con los pines de carga, cerrando el circuito. La falta de un protector aislante o de un diseño que cubra los contactos expuestos convierte un accesorio útil en un riesgo potencial si no se revisa el área antes de conectar.
El reloj que casi te deja sin mando (y sin casa) 🔥
Al parecer, el verdadero enemigo del Steam Controller no son los juegos mal optimizados, sino tu propio reloj. Quién iba a decir que ese accesorio que usas para medir tus pasos podía convertir tu escritorio en una escena de ciencia ficción con chispas incluidas. Menos mal que el usuario reaccionó a tiempo; de lo contrario, la crónica sería sobre cómo un mando de Valve acabó tostando no solo su batería, sino también tu muñeca favorita.