El Festival de Cannes esperaba el estreno de Critterz, una película animada que dependía de Sora, el generador de vídeo por IA de OpenAI. Sin embargo, la compañía suspendió el servicio por sus altos costes operativos y la falta de un modelo de monetización claro. El equipo creador, que ya había avanzado parte de la animación, se quedó sin herramienta y sin fecha de estreno.
La dependencia tecnológica y la búsqueda de un nuevo motor de IA 🎬
El proyecto Critterz utilizaba Sora para generar secuencias animadas de forma automatizada, reduciendo tiempos de producción. Con el cierre del servicio, los desarrolladores deben migrar a otra plataforma de vídeo por IA, lo que implica reentrenar modelos y ajustar el pipeline de renderizado. Este proceso técnico, sumado a la falta de un socio alternativo confirmado, ha obligado a retrasar el estreno hasta 2027. OpenAI aclaró que no financió el proyecto ni tenía acuerdos exclusivos.
Cannes sin película, pero con tarjetas de visita 🎥
Los creadores de Critterz viajaron a Cannes, pero no para proyectar nada. Su objetivo era buscar distribuidor y explicar a posibles inversores que su película existe, aunque solo en la nube de una IA que ya no funciona. El stand del equipo se parece más a una oficina de empleo tecnológico que a un festival de cine. Eso sí, prometen que para 2027 tendrán un nuevo motor de IA. O quizás un lápiz.