Publicado el 22/05/2026 | Autor: 3dpoder

Cómo sobrevivir a los deberes sin volverse loco, según un psicólogo

Las tardes de deberes se han convertido en un campo de batalla en muchos hogares. Gritar, sentarse al lado o incluso hacer los ejercicios por ellos son estrategias comunes que generan más estrés que aprendizaje. El psicólogo infantil Paco Royo, de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, propone un cambio de enfoque: dejar de hacer de superhéroe y empezar a entrenar la autonomía de los niños. La clave no está en dar las respuestas, sino en enseñar a buscarlas.

un escritorio infantil desordenado con libros abiertos y un niño de 8 años sentado frente a un ordenador portátil, un padre de pie detrás señalando una pantalla de búsqueda en Google, el niño tecleando con autonomía mientras la madre observa desde la puerta sonriendo, lápices y una calculadora sobre la mesa, luz cálida de atardecer entrando por la ventana, estilo cinematográfico realista, enfoque en la interacción de enseñanza y aprendizaje autónomo, sin textos visibles, tono educativo y calmado

Cómo aplicar el método de andamiaje en las tareas escolares 📚

Royo explica que el concepto de andamiaje, tomado de la psicología del desarrollo, consiste en ofrecer solo el soporte mínimo que el niño necesita para avanzar. En la práctica, esto significa guiar con preguntas en lugar de dar soluciones directas. Por ejemplo, si el menor no entiende un problema de matemáticas, el adulto puede pedirle que lea el enunciado en voz alta o que identifique los datos clave. El reto es retirar ese apoyo gradualmente, evitando la sobreprotección que frena la capacidad de resolver problemas de forma independiente.

Manual de instrucciones para no hacer los deberes (de tus hijos) 🧠

Si tu método actual consiste en hacer el ejercicio de matemáticas mientras tu hijo mira el techo, malas noticias: no estás ayudando, estás haciendo un doctorado en primaria sin título. Royo sugiere un plan infalible: si el niño pregunta, responde con otra pregunta. Tú: ¿Qué pone en el enunciado? Él: No lo sé. Tú: Vuelve a leerlo. Y así hasta que se canse y lo haga solo. Funciona a veces, pero al menos tú te ahorras el examen de sociales.