Las tardes de deberes se han convertido en un campo de batalla en muchos hogares. Gritar, sentarse al lado o incluso hacer los ejercicios por ellos son estrategias comunes que generan más estrés que aprendizaje. El psicólogo infantil Paco Royo, de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, propone un cambio de enfoque: dejar de hacer de superhéroe y empezar a entrenar la autonomía de los niños. La clave no está en dar las respuestas, sino en enseñar a buscarlas.
Cómo aplicar el método de andamiaje en las tareas escolares 📚
Royo explica que el concepto de andamiaje, tomado de la psicología del desarrollo, consiste en ofrecer solo el soporte mínimo que el niño necesita para avanzar. En la práctica, esto significa guiar con preguntas en lugar de dar soluciones directas. Por ejemplo, si el menor no entiende un problema de matemáticas, el adulto puede pedirle que lea el enunciado en voz alta o que identifique los datos clave. El reto es retirar ese apoyo gradualmente, evitando la sobreprotección que frena la capacidad de resolver problemas de forma independiente.
Manual de instrucciones para no hacer los deberes (de tus hijos) 🧠
Si tu método actual consiste en hacer el ejercicio de matemáticas mientras tu hijo mira el techo, malas noticias: no estás ayudando, estás haciendo un doctorado en primaria sin título. Royo sugiere un plan infalible: si el niño pregunta, responde con otra pregunta. Tú: ¿Qué pone en el enunciado? Él: No lo sé. Tú: Vuelve a leerlo. Y así hasta que se canse y lo haga solo. Funciona a veces, pero al menos tú te ahorras el examen de sociales.