La tecnología 3D no solo sirve para hacer figuras de dragones o piezas de coche. En el oficio de locutor, puede ser una herramienta práctica para resolver problemas físicos. Un ejemplo claro: fabricar un soporte personalizado para micrófono que se adapte a la postura del usuario, evitando tensiones cervicales durante largas sesiones de grabación. 🎙️
Modelado y fabricación de accesorios de estudio 🛠️
Para crear estos soportes, se necesita un software de modelado como Fusion 360 o Blender. Diseñas una pieza que encaje en el brazo articulado del micrófono y que sostenga un filtro antipop a la distancia exacta de tus labios. Luego, una impresora FDM con filamento PLA o PETG basta para materializarla. También puedes imprimir soportes para auriculares o protectores de cables que eviten enredos. El proceso es directo: medir, modelar, exportar a STL y laminar con Cura o PrusaSlicer.
El día que imprimí mi propia lengua (y casi me la como) 😅
Claro, siempre hay quien se pasa de listo. Un compañero decidió imprimir una réplica exacta de su lengua en TPU flexible para practicar dicción. El problema llegó cuando se le cayó al café y, al rescatarla, parecía una babosa recalentada. Ahora la usa como posavasos, que al menos amortigua el ruido del vaso contra la mesa. La moraleja: imprime soportes, no órganos. Tu voz lo agradecerá y tu cafetera también.