Un coach ejecutivo trabaja con comunicación, liderazgo y toma de decisiones. La tecnología 3D permite crear escenarios virtuales donde el coachee practica una negociación o una presentación ante un público simulado. Se identifican gestos, posturas y movimientos que pasan desapercibidos en una charla de oficina. Todo sin tener que alquilar una sala ni contratar figurantes.
Modelado de situaciones con Blender y Unity 🛠️
Para construir estos entornos se usan Blender para modelar salas de juntas o auditorios, y Unity para programar la interacción con avatares controlados por IA. Con un casco de realidad virtual como Meta Quest 3, el coachee ve su propio cuerpo reflejado en un espejo virtual. El coach, desde otro dispositivo, puede congelar la escena y señalar con un puntero 3D la rigidez de los hombros o el exceso de contacto visual. Se necesita además software de captura de movimiento como Rokoko Studio si se quiere registrar la sesión para analizarla después.
El día que el avatar me corrigió la postura 🤖
Lo mejor es cuando el propio avatar virtual empieza a darte consejos. Llevas diez minutos ensayando un discurso de ventas y un muñeco de polígonos te dice que relajes las manos. El coach ejecutivo se queda sin trabajo porque el muñeco 3D es más directo y no cobra por sesión. Luego te das cuenta de que el muñeco lo maneja el coach desde su portátil mientras toma un café. La tecnología avanza, pero el poder sigue en la misma silla.