Publicado el 15/05/2026 | Autor: 3dpoder

Cierre en el Alcázar y nueva joya barroca en el Museo de Bellas Artes

El Real Alcázar de Sevilla ha cerrado la cripta del Patio de Banderas para realizar trabajos de conservación que protejan el legado de Velázquez. Mientras tanto, el Museo de Bellas Artes de Sevilla ha sumado una obra del barroco a su colección, reforzando la relevancia de la pintura sevillana del siglo XVII. Ambas acciones buscan preservar el patrimonio histórico y artístico de la ciudad.

Real Alcazar crypt conservation scene, workers in protective gear using soft brushes and vacuum tools on a 17th-century stone floor, ultraviolet lamps revealing hidden fresco fragments, scaffolding arches overhead, while a spotlit baroque painting of saints by Murillo is being carried into the Museo de Bellas Artes gallery, a curator adjusting its ornate gilded frame under museum track lighting, photorealistic technical illustration, cinematic depth of field, warm ochre and deep shadow contrast, dust particles suspended in angled light beams, ultra-detailed stone masonry and canvas texture

Técnicas de conservación para el legado pictórico 🎨

Los trabajos en la cripta del Patio de Banderas incluyen análisis de humedad y control de temperatura para evitar daños en los frescos. Se usan láseres de baja potencia para limpiar capas de suciedad sin rayar la superficie. Además, se aplican consolidantes de base acuosa para fijar pigmentos originales. El proceso es lento, pero necesario para evitar que el paso del tiempo y el turismo masivo borren detalles de las obras. La nueva pieza barroca del Museo de Bellas Artes, atribuida a un discípulo de Zurbarán, ha pasado por un escáner 3D para documentar su estado actual.

La cripta cierra y el barroco se muda al museo 🖼️

Mientras la cripta del Alcázar se toma un descanso para una cura de belleza, el Museo de Bellas Artes se ha apuntado un tanto con su nueva adquisición barroca. Parece que el patrimonio sevillano está de mudanza: unas piezas se esconden para que no se estropeen y otras aparecen como por arte de magia. Al menos, si uno no puede ver la cripta, siempre puede ir a saludar al nuevo cuadro, que no pide cita previa y aguanta estoico las selfies.