Chris Falkenberg, diseñador en Bluepoint Games, encuentra inspiración en las montañas de Colorado. Su camino en el arte digital comenzó al descubrir las pinturas de Craig Mullins, lo que le mostró que esta disciplina era una salida profesional viable. Su primer trabajo fue para un juego móvil, y hoy aplica esas experiencias en cada proyecto.
Técnica y oficio: del pixel al pincel digital 🎨
Falkenberg sostiene que las experiencias de vida se filtran en su obra, a menudo sin que él lo note. Su último trabajo, una imagen de la serie Mouse Knight, explora un estilo más experimental. Para él, el arte digital nunca se vuelve predecible porque cada proyecto impone retos distintos, desde la iluminación hasta la composición. No hay dos encargos iguales, y eso obliga a reinventar el proceso constantemente.
El arte digital y la montaña rusa de los encargos 🎢
Falkenberg asegura que el arte digital nunca es predecible. Claro, porque pasar de remasterizar un clásico a dibujar un caballero ratón es como cambiar de una bici de montaña a un monociclo: el riesgo de caerse es alto, pero la vista es distinta. Al final, hasta las montañas de Colorado se vuelven un lienzo, aunque uno tenga que lidiar con deadlines y clientes que piden más brillo.