Dos vehículos colisionaron este miércoles al atardecer en el cruce de la Avenida de México de Palma, regulado por semáforo. El impacto, ocurrido poco antes de las siete de la tarde, dejó importantes desperfectos materiales en ambos coches, que quedaron bloqueando la calzada a la espera de la grúa. Afortunadamente, no se registraron heridos de consideración.
La tecnología de seguridad pasiva evitó lesiones en el siniestro 🛡️
Aunque las imágenes de los vehículos destrozados podrían sugerir lo contrario, la ausencia de heridos se explica por el diseño actual de los automóviles. Sistemas como la deformación programada de la carrocería, los airbags y los tensores de cinturón absorben gran parte de la energía del impacto. En este caso, los ocupantes salieron ilesos porque la estructura del habitáculo se mantuvo intacta, mientras que los parachoques y capós hicieron su trabajo de sacrificio. La tecnología, más que la suerte, fue la clave.
El semáforo, ese testigo mudo que nunca cuenta lo que vio 🚦
Lo más curioso del accidente es que ocurrió en un cruce semaforizado, lo que invita a preguntarse quién se saltó la luz. El semáforo, como buen funcionario municipal, se limitó a cambiar de color sin dar explicaciones. Mientras los conductores esperaban la grúa, algún viandante sugirió instalar cámaras, pero en Palma preferimos confiar en la palabra de los parachoques. Al fin y al cabo, un coche chocado siempre cuenta una historia más creíble que un testigo.