Dos chefs de Singapur han puesto el nombre de su país en lo más alto de la gastronomía mundial. Cheng Yen Ping se coronó campeona del Desafío Global de Pastelería, llevándose también el premio al Mejor Pastel, mientras que Stanton Wong logró un tercer puesto en el Desafío Global de Chefs. La final, celebrada del 16 al 19 de mayo en Gales, Reino Unido, reunió a unos 40 equipos finalistas, todos respaldados por asociaciones locales de chefs y pastelería.
La precisión técnica detrás del dulce triunfo 🍰
La pastelería de Cheng Yen Ping destacó por el uso de técnicas avanzadas de estabilización de emulsiones y control de temperatura en chocolate, logrando texturas uniformes incluso bajo la humedad galesa. Por su parte, Stanton Wong aplicó procesos de cocción a baja presión y deshidratación controlada para potenciar sabores sin perder nutrientes. Ambos chefs utilizaron herramientas digitales de calibración y software de modelado 3D para diseñar platos con estructuras complejas, demostrando que la tecnología es un aliado fundamental en la cocina competitiva actual.
Gales: el lugar donde hasta un pastel puede sentirse en casa 🏴
Que la final se celebrara en Gales, tierra de lluvia y corderos, no fue un impedimento para que Cheng se llevara el premio al Mejor Pastel. Quizás el clima húmedo ayudó a mantener esponjosos sus bizcochos, o tal vez los jueces, hartos de la dieta local a base de puerros, necesitaban un subidón de azúcar. Lo cierto es que Stanton, con su tercer puesto, demostró que para ser chef global no hace falta ganar: basta con no perderse en el mapa de Gales.