La Universidad de California propone un cambio radical para la industria del cemento. Sustituir la piedra caliza por basalto, una roca volcánica rica en calcio, podría reducir hasta un 80% las emisiones de CO2. Este material, responsable del 4,4% de la contaminación global, busca una alternativa más limpia sin perder resistencia.
Basalto contra el horno de caliza 🏭
El estudio publicado en Nature detalla que el cemento de silicatos de basalto requiere un 60% menos de energía en su producción. Mientras el Portland emite 600 kg de CO2 por tonelada, el nuevo proceso baja a 50 kg. La clave está en refinar basalto, más sencillo que la caliza, lo que evita la liberación masiva de carbono durante la cocción. Un avance técnico concreto.
Adiós, caliza; hola, roca de moda 🎸
La piedra caliza, ese clásico que nos regaló el Coliseo y también el calentamiento global, podría jubilarse. Ahora el basalto quiere ser el nuevo rockstar de la construcción. Ojalá no le dé por hacerse el estrella y exija gafas de sol y un manager. Mientras tanto, los ingenieros celebran: menos CO2 y más resistencia.