Colossal Biosciences ha presentado un cascarón artificial para ayudar a traer de vuelta al moa, un ave extinta de Nueva Zelanda que medía más de tres metros y pesaba 200 kilos. La empresa busca resolver un problema clave: el tamaño de los huevos de esta especie, que supera al de cualquier ave actual. El invento consiste en un entramado con una membrana transparente de silicona diseñado para albergar embriones de moa en desarrollo.
Silicona y estructura: el reto técnico del huevo gigante 🥚
El desarrollo se basa en un entramado que sostiene una membrana de silicona transparente, capaz de replicar las propiedades del cascarón original. La compañía afirma que este sistema permitirá incubar embriones de moa sin necesidad de un huevo natural de ese tamaño, que no existe en la actualidad. La membrana debe mantener la humedad, el intercambio de gases y la resistencia estructural necesarios para un embrión de 200 kilos. Aún no se han mostrado pruebas de funcionamiento con embriones vivos.
Silicona moldeable: el huevo que no pone ninguna gallina 🐣
La idea de un cascarón de silicona suena a manualidad de bricolaje llevada al extremo. Ahora solo falta que alguien diseñe una incubadora del tamaño de un armario y un nido capaz de sostener semejante huevo de plástico. Lo siguiente será ver si el moa, al salir, no confunde la membrana con un chicle gigante. Mientras tanto, los pollos actuales pueden respirar aliviados: nadie les pedirá poner un huevo de tres metros.