El Casademont Zaragoza ya está en la final de la Liga Endesa femenina. El equipo de Arnau Ferreres superó a Perfumerías Avenida por 67-56 en un partido donde controló el ritmo de principio a fin, pero sin lograr una ventaja definitiva. La emoción se mantuvo hasta el último cuarto, con las locales resistiendo los intentos de remontada de un rival que nunca se rindió. Ahora, el conjunto maño espera rival para luchar por el título.
La defensa como algoritmo ganador en el juego de transición 🏀
El éxito del Casademont Zaragoza se sustentó en un esquema defensivo que aplicó presión constante sobre la salida de balón de Avenida, forzando pérdidas y transiciones rápidas. Arnau Ferreres ajustó el bloqueo directo para evitar tiros cómodos, y la rotación en el perímetro funcionó como un sistema de capas. En ataque, la lectura de espacios permitió jugar con ventajas interiores y exteriores, aunque la falta de acierto exterior impidió romper el marcador. La gestión del tiempo y la toma de decisiones bajo presión fueron clave para mantener la ventaja.
El sufrimiento como deporte nacional en Zaragoza 😅
El Casademont ganó, pero no se libró de la tradición local de no hacer las cosas fáciles. Con 11 puntos de ventaja a falta de cinco minutos, el equipo decidió que la emoción era parte del espectáculo y permitió que Avenida se acercara a cuatro. Los últimos dos minutos fueron un festival de pérdidas de balón, triples fallados y uñas mordidas en la grada. Al final, el marcador sonrió a las locales, pero el cardiólogo de la ciudad ya tiene trabajo asegurado para la final.