Publicado el 15/05/2026 | Autor: 3dpoder

Casademont Zaragoza cae ante Valencia en el primer asalto final

El Casademont Zaragoza no pudo con el poderío del Valencia Basket en el primer partido de la final de la Liga Femenina Endesa. Las aragonesas, lideradas por una inspirada Merrit Hempe con 18 puntos y un sobresaliente 4 de 5 en triples, sucumbieron ante el conjunto valenciano, vigente campeón, en un duelo que mostró las carencias del equipo local en momentos clave.

basketball court action scene, Casademont Zaragoza player Merrit Hempe releasing a three-point shot at the top of the arc, ball mid-flight with spin visible, Valencia Basket defenders closing in with outstretched arms, scoreboard in background showing tight game, dramatic gymnasium lighting casting long shadows, hardwood floor reflections, crowd blur in stands, photorealistic sports photography style, frozen motion emphasizing ball trajectory and player tension, high-contrast cinematic lighting, ultra-detailed jersey textures and sweat droplets

El análisis táctico: defensa perimetral y gestión de minutos 🏀

La derrota evidenció problemas tácticos en el Casademont. La defensa perimetral no logró contener las penetraciones de las exteriores de Valencia, que sumaron 22 puntos en la pintura. Además, la rotación del banquillo fue limitada: solo dos suplentes anotaron, acumulando 8 puntos totales. La dirección de juego se atascó en el tercer cuarto, con 5 pérdidas consecutivas que rompieron el ritmo. Para el segundo partido, clave mejorar la ayuda defensiva y dar minutos a secundarias para dosificar a Hempe.

El triple de Hempe no fue suficiente, ni su sombra 😅

Merrit Hempe se dejó el alma en la cancha, pero ni con un 80% en triples pudo sacar las castañas del fuego. Mientras ella acertaba desde fuera, sus compañeras parecían jugar al baloncesto con los ojos vendados: un 28% en tiros de campo lo dice todo. Alguien debería recordar al resto del equipo que la canasta es redonda y que la pelota entra mejor si la tiras dentro. Pero bueno, siempre queda el consuelo de que el próximo partido será en casa, donde las gradas animan y los aros son más amigos. O eso esperamos.