Publicado el 16/05/2026 | Autor: 3dpoder

Cannes 2024: la IA asoma la cabeza entre aplausos y recelos

El Festival de Cannes ha sido testigo de un cambio de actitud entre los cineastas hacia la inteligencia artificial. Lejos del rechazo frontal, ahora se impone una aceptación cautelosa. El director Xavier Gens, responsable del éxito de Netflix Under Paris, afirmó que el uso de IA en su producción habría reducido el presupuesto de efectos visuales a la mitad y el tiempo de producción de un año a solo tres meses.

Cinematic scene of a film director pointing at a giant curved monitor showing a shark creature being digitally sculpted by AI algorithms, real-time wireframe overlay morphing into photorealistic skin texture, production crew observing with mixed expressions of fascination and concern, editing timeline with compressed post-production schedule displayed on a holographic interface, high-end cinema camera rig in foreground, dramatic festival lighting with red carpet reflections, photorealistic technical illustration, ultra-detailed visual effects workstation, glowing neural network nodes connecting to virtual ocean environment

IA generativa: el nuevo asistente de posproducción 🎬

Gens explicó que herramientas de IA generativa podrían encargarse de simulaciones complejas de agua y partículas, procesos que actualmente requieren gran potencia de cálculo y horas de renderizado. La reducción de costes no implica pérdida de calidad, sino una optimización de los flujos de trabajo. El reto está en integrar estas soluciones sin que el resultado final pierda el control artístico del director. La industria explora cómo la IA puede ser una aliada, no un sustituto.

El dilema del cineasta: ¿rodar o pedirle a ChatGPT que lo haga? 🤖

Mientras Gens calcula cuánto dinero se habría ahorrado, los productores ya sueñan con pedirle a una IA que filme la próxima escena de acción mientras ellos se toman un café. Eso sí, la máquina aún no sabe gestionar los egos de los actores ni justificar por qué el rodaje se alargó tres semanas. Por ahora, la IA ahorra tiempo y dinero, pero el drama humano sigue siendo cosa de humanos.