Activision ha confirmado lo que muchos esperaban: el próximo Call of Duty será una entrega definitiva de Modern Warfare, desarrollada por Infinity Ward. Con nuevos jefes al mando, prometen una experiencia visceral e inmersiva que llevará cada detalle al límite. La decisión de no lanzarlo en PlayStation 4 ni Xbox One sugiere que veremos avances técnicos notables, mientras que los rumores apuntan a una ambientación en Corea. Habrá que esperar para más detalles.
Motor gráfico y next-gen: el salto que promete Infinity Ward 🎮
El salto a hardware de nueva generación permite a Infinity Ward exprimir su motor gráfico sin las limitaciones de las consolas de pasada. Según fuentes internas, el juego aprovechará la potencia de las SSD y el trazado de rayos para ofrecer texturas más nítidas y una iluminación dinámica sin precedentes. La promesa es un realismo táctil en cada superficie y animaciones más fluidas, aunque el verdadero desafío será mantener los 60 fps estables en partidas multijugador con 64 jugadores. El estudio asegura que cada explosión y cada sonido ambiental estarán calculados al milímetro.
Corea del Sur no pidió esto, pero parece que lo tendrá 😅
Y mientras los fans debaten si la ambientación en Corea es un acierto o una excusa para vender mapas de Seúl, los desarrolladores ya deben estar frotándose las manos pensando en los DLCs de skins con temática K-Pop. Porque sí, después de llorar con una historia visceral sobre un conflicto geopolítico, podrás comprar un pase de batalla para que tu operador baile Gangnam Style mientras lanza una granada. La inmersión, dicen, será total.