California ha puesto en marcha el Wallis Annenberg Wildlife Crossing, un puente vegetal de 64 metros de ancho sobre la autopista US-101 en Los Ángeles. Con un coste de 114 millones de dólares, su inauguración está prevista para otoño de 2026. La estructura busca devolver la conectividad natural a la región usando más de 11,8 millones de kilos de hormigón y suelo vivo con plantas nativas que recrean el matorral costero de salvia.
Hormigón y suelo vivo: la ingeniería al servicio de la fauna 🌿
El puente no es un simple paso elevado. Su diseño incluye una base de hormigón armado que soporta una gruesa capa de tierra y vegetación autóctona. Los ingenieros han calculado la pendiente, el drenaje y la densidad del suelo para que especies como pumas, venados y lagartos lo crucen sin desviarse. Se han plantado especies de salvia y arbustos locales para integrar la estructura con el paisaje circundante, reduciendo el ruido y la luz de la autopista.
Pumas con GPS: el nuevo peaje de lujo para fauna salvaje 🐾
Ahora los pumas de Los Ángeles tendrán que decidir si cruzar por el puente ecológico o seguir jugando a Frogger en la US-101. Eso sí, el peaje es caro: 114 millones de dólares pagados por los conductores (vía impuestos). Pero al menos los animales no tendrán que preocuparse por el tráfico, solo por no encontrarse con un turista haciendo selfies. Eso sí, el seguro del puente no cubre atropellos de osos borrachos de bayas fermentadas.