Un crucero de la compañía P&O atracó este miércoles en el puerto de Gijón tras registrar un brote de norovirus que afectó a unos 200 pasajeros y 30 tripulantes. Sanidad Exterior autorizó el desembarque tras confirmar que la situación estaba controlada y que se habían aplicado los protocolos de limpieza y desinfección a bordo.
Protocolos de desinfección y control sanitario a bordo 🧼
Las autoridades sanitarias realizaron una inspección detallada del buque para verificar la aplicación de los protocolos de higiene. Estos incluyen limpieza profunda de superficies de alto contacto, aislamiento de pasajeros afectados y desinfección con agentes virucidas. El norovirus, altamente contagioso, se propaga por contacto directo o superficies contaminadas, lo que obliga a reforzar la ventilación y el uso de guantes en zonas comunes durante el brote.
El buffet libre, ese gran aliado del norovirus 🍽️
Mientras los pasajeros disfrutaban del buffet libre, el norovirus también se servía una ración doble. Nada como compartir cucharones y pinzas para que un virus se sienta como en casa. Lo mejor es que, tras la inspección, Sanidad dio el visto bueno. Así que, si alguien pensaba que se iba a librar de hacer cola para el desembarco, se equivocó: hasta para vomitar hay que seguir el protocolo.