La derrota del Real Zaragoza ante el Granada por un gol en el minuto 98 desató la tensión en el vestuario. El central marroquí El Yamiq y el mediocampista ghanés Mawuli protagonizaron un fuerte enfrentamiento verbal tras el pitido final. La afición, que ya mostraba su descontento, fue testigo de cómo la frustración se desbordaba entre los jugadores blanquillos.
Análisis táctico: la desconexión defensiva y la presión alta fallida ⚽
El sistema defensivo del Zaragoza mostró lagunas en la transición defensiva. La línea alta, sin la cobertura necesaria, permitió que el Granada lanzara balones largos que descolocaron a la zaga. El Yamiq, encargado de la salida de balón, perdió varios duelos aéreos clave. Mawuli, por su parte, no logró cerrar los pasillos interiores, dejando espacios que el rival explotó en el tiempo añadido. La falta de sincronía fue evidente.
El vestuario arde más que la grada en la Romareda 🔥
Si el gol en el 98 fue un jarro de agua fría, la bronca posterior fue la tormenta perfecta. El Yamiq y Mawuli parecían dos gallos de pelea discutiendo quién perdió el último tren. Mientras, el resto del equipo miraba al suelo, soñando con que el árbitro pitara el final del partido... y de la discusión. Al menos, la pelea tuvo más intensidad que el juego del equipo durante los 90 minutos.