Una bomba de la Segunda Guerra Mundial de 1.800 kilos fue hallada durante obras en Pforzheim, provocando la evacuación parcial del centro de la ciudad. La policía reportó que algunos residentes se negaron a abandonar la zona de exclusión, un comportamiento habitual en operaciones de este calibre. El tráfico ferroviario hacia Karlsruhe y Stuttgart quedó interrumpido, y el transporte público local sufrió cancelaciones.
El retraso técnico en la desactivación del artefacto 💣
Los equipos de desactivación de explosivos aún no confirman el momento exacto para neutralizar el artefacto. La bomba, enterrada desde 1945, presenta un mecanismo de espoleta sensible que requiere un análisis cuidadoso. Los técnicos emplean equipos de rayos X portátiles y robots teledirigidos para evaluar el estado del detonador. La logística incluye el refuerzo de sacos terrenos y el corte de suministros de gas en un radio de 500 metros para evitar vibraciones.
Vecinos que prefieren el sofá a la seguridad 🛋️
Mientras los artificieros sudan bajo el peso de una bomba de casi dos toneladas, algunos vecinos se aferran a su derecho a no moverse del sillón. La policía, con paciencia infinita, intenta convencerles de que un café en casa no vale un cráter en la manzana. Quizás piensan que el artefacto es un adorno vintage o que los años lo han vuelto inofensivo. O simplemente que el desayuno en el albergue provisional no incluye mermelada de fresa.