Ubisoft Singapur ha presentado Assassin's Creed IV: Black Flag Resynced, un remake que promete recuperar la esencia del diseño de niveles clásico. El director creativo Paul Fu confirmó que los edificios serán más cercanos para facilitar el parkour, alejándose de los vastos campos abiertos de Origins u Odyssey. Además, se actualizarán gráficos, sistemas, historia y misiones.
Motor Anvil mejorado para físicas y fluidez en el desplazamiento 🏃♂️
El remake utilizará una versión actualizada del motor Anvil, optimizado para ofrecer transiciones más suaves entre salientes y tejados. Fu explicó que la clave está en la densidad urbana: calles estrechas y balcones contiguos permiten rutas de escape sin interrupciones. También se ha rediseñado la detección de colisiones para evitar que Edward Kenway se quede atascado en esquinas, un problema recurrente en los títulos más recientes con mapas abiertos.
El parkour de vuelta, pero sin que te duelan los dedos 😅
Tras años corriendo por desiertos interminables en Origins y saltando entre rocas en Odyssey, volver a un puerto con barandillas cada dos metros será un alivio para los tendones. Los jugadores veteranos recordarán aquella época en que escalar un tejado no requería un máster en orientación. Eso sí, no esperéis que los guardias sean más tontos: ahora tendrán mejor IA, pero al menos podréis huir por un callejón sin tener que cruzar medio Egipto.