El grupo Black Comics Alliance ha iniciado un boicot llamado #DCBlackout, pidiendo a los lectores que dejen de comprar cómics de DC hasta que publique más series con personajes negros y equipos creativos diversos. La iniciativa busca presionar a la editorial para que cumpla con promesas de inclusión. Los aficionados pueden sumarse a la protesta para exigir cambios estructurales en la representación dentro de la industria del entretenimiento.
El desarrollo de personajes negros en el cómic mainstream 🦸🏿
DC ha creado personajes negros como John Stewart (Linterna Verde) o Cyborg, pero su presencia en series propias sigue siendo limitada. El boicot exige que la editorial invierta en guionistas, dibujantes y coloristas afroamericanos para desarrollar narrativas auténticas. Esto implica un cambio en la estructura de producción: pasar de personajes secundarios a protagonistas de títulos regulares. Sin diversidad en los equipos creativos, las historias corren el riesgo de ser superficiales. La presión del boicot busca acelerar ese proceso.
DC descubre que los lectores también leen con los ojos 👀
Quién lo diría: resulta que los lectores notan cuando una editorial llena sus portadas de promesas y sus interiores de silencio. El #DCBlackout llega justo cuando DC planeaba otro crossover con Batman en portada pero sin Batman dentro. La estrategia es clara: si no hay tinta negra en las páginas, que no haya dinero negro en las cajas registradoras. Al menos el boicot es más efectivo que una carta de queja escrita con lápiz labial.