Frente a la costa de las Bahamas, bajo apenas seis metros de agua, se extiende una formación de piedras calizas rectangulares que parece una carretera pavimentada. Conocida como la Carretera de Bimini, esta estructura de casi 800 metros de largo ha sido objeto de debate entre arqueólogos, buzos y entusiastas de lo paranormal. ¿Es el vestigio de una civilización sumergida o simplemente un capricho de la naturaleza?
Análisis técnico de la disposición geométrica de los bloques 🧱
Los bloques de caliza, de entre dos y cuatro metros de ancho, están colocados en líneas rectas y ángulos de 90 grados, formando un patrón que recuerda a un pavimento romano. Los defensores de su origen artificial señalan la presencia de bordes cortados y una alineación que no se explica por procesos naturales como la erosión o fracturas. Los escépticos, en cambio, aportan pruebas geológicas: la caliza tiende a fracturarse en formas rectangulares, y la disposición se asemeja a formaciones costeras llamadas beachrock. La datación por radiocarbono sitúa los sedimentos en unos 3.500 años, pero la roca misma es mucho más antigua.
Por si la Atlántida no estaba, al menos tenemos una acera 😂
Resulta curioso que la supuesta calzada de una civilización perdida esté justo al lado de un resort turístico. Quizás los atlantes construyeron su avenida principal para que los turistas pudieran llegar cómodamente en chanclas a la playa. O, como sugieren los geólogos, es solo una piedra que se partió de forma ordenada. Pero claro, es más divertido pensar que Platón tenía razón y que estamos caminando (o buceando) sobre la calle principal de la Atlántida.