El compositor catalán Benet Casablancas ha sido galardonado con el XX Premio SGAE de la Música Iberoamericana Tomás Luis de Victoria, dotado con 20.000 euros. El jurado valoró la calidad de su obra, su capacidad estética y su dominio de la orquestación. Casablancas agradeció el apoyo de la SGAE y señaló que el verdadero premio para un autor es la difusión y permanencia de sus obras.
El proceso detrás de una orquestación de precisión técnica 🎼
La obra de Casablancas se distingue por un uso detallado de la instrumentación y una estructura armónica compleja. Su método combina análisis formal con una escritura que busca claridad en cada sección orquestal. En sus partituras, cada instrumento cumple una función definida, evitando acumulaciones innecesarias. Este enfoque técnico, que exige un conocimiento profundo de la acústica y la dinámica de conjunto, es uno de los aspectos que el jurado destacó al concederle el premio.
La difusión de la obra: el premio que no se cobra en euros 🎧
Casablancas dijo que el verdadero premio es la difusión y permanencia de sus obras. Una declaración que suena muy bonita hasta que el compositor comprueba que en Spotify sus sinfonías tienen menos reproducciones que un vídeo de un gato tocando el piano. Pero oye, los 20.000 euros también ayudan a comprar partituras, o al menos un buen lote de folios y tinta para seguir escribiendo.