La selección belga ha incluido a Romelu Lukaku en su lista para el Mundial, una decisión que genera dudas. El delantero de 33 años acumula apenas 60 minutos en cancha esta temporada con el Napoli, con un solo gol en febrero y dos meses de baja por una lesión en el tendón de la corva. Su estado físico es una incógnita.
¿Cómo preparar a un jugador sin ritmo competitivo? 🤔
El cuerpo técnico belga enfrenta el reto de poner a punto a un futbolista que no ha completado un partido completo desde enero. Los protocolos de recuperación tras una lesión de isquiotibiales exigen al menos cuatro semanas de carga progresiva antes de competir. Sin minutos reales, la readaptación al ritmo de un Mundial es casi imposible. El riesgo de recaída es alto.
La estrategia belga: alinear a un futbolista de museo 🏛️
Parece que Bélgica ha decidido que un Lukaku al 10% es mejor que cualquier otro delantero al 100%. O quizás confían en que el tendón de la corva se cure con pura nostalgia. Veremos si el plan es que corra detrás de los defensas rivales o que simplemente se pare en el área a recordar viejos tiempos. La fe mueve montañas, pero no tendones rotos.