La Fuerza Aérea de EE.UU. ha adjudicado un contrato de 29,7 millones de dólares a Beehive Industries para avanzar en el motor Frenzy 8, un turborreactor de 200 libras de empuje fabricado mediante impresión 3D. El acuerdo también contempla el desarrollo inicial del Frenzy 6, de 100 libras, orientado a sistemas de defensa aérea no tripulados.
Fabricación aditiva para motores de defensa no tripulados 🚀
El Frenzy 8 se somete a pruebas de vuelo e integración en vehículos, buscando calificación operativa para misiones de defensa. La impresión 3D reduce piezas y plazos de producción, clave para un motor de 200 libras de empuje. Beehive también fabricará el primer prototipo del Frenzy 6, con la mitad de empuje, para validar su diseño compacto en plataformas aéreas ligeras.
La impresión 3D no imprime combustible, pero imprime motores 🔥
Mientras los aficionados al bricolaje imprimen en 3D figuras de dragones, Beehive imprime motores a reacción de 200 libras. 30 millones de dólares para que un dron vuele más rápido que tu impresora calentando PLA. Lo próximo será imprimir el piloto, aunque quizá eso ya lo haga la IA. La Fuerza Aérea financia piezas que antes tardaban meses y ahora salen en horas.