Más de 500 niños han fallecido en Bangladesh a causa de un brote de sarampión que desborda los hospitales. El Ministerio de Salud reporta que las unidades de cuidados intensivos están colapsadas, sin camas disponibles. La emergencia sanitaria, iniciada en marzo, ha llevado a una campaña masiva de vacunación que ya ha alcanzado a 18 millones de menores, según UNICEF.
La tecnología de vacunación: un desafío logístico 🚚
La distribución de vacunas en Bangladesh enfrenta problemas de infraestructura que limitan su alcance. La cadena de frío, esencial para mantener la efectividad de las dosis, depende de sistemas de refrigeración que fallan en zonas rurales sin electricidad estable. Además, el uso de registros digitales para rastrear a los niños no vacunados choca con la falta de conectividad. Sin drones ni sensores IoT, la logística sigue siendo manual y lenta.
El sarampión no entiende de cuarentenas 😷
Mientras los hospitales se llenan, el virus sigue su curso sin pedir permiso. Los padres hacen colas interminables para vacunar a sus hijos, pero algunos aún creen que el sarampión es un mito urbano. Ironías de la vida: los antivacunas no aparecen por ninguna parte, quizás porque están ocupados buscando wifi para postear teorías conspirativas desde la comodidad de sus casas.