Bad Bunny ha iniciado en Barcelona la etapa europea de su gira mundial, marcando su debut en el continente con dos conciertos en el Palau Sant Jordi. El artista puertorriqueño ha instalado su espacio de invitados, conocido como La Casita, donde espera recibir a varias personalidades. Entre los asistentes previstos destacan varios jugadores del FC Barcelona, conocidos seguidores del cantante, que no quieren perderse el fenómeno que consolida su popularidad internacional.
La logística técnica de La Casita y el streaming en vivo 🎤
El despliegue técnico de la gira incluye un sistema de audio L-Acoustics K2 con 64 módulos, iluminación robótica de alta gama y pantallas LED de 10 mm de paso que cubren 360 grados del escenario. La Casita funciona como un estudio portátil de transmisión, equipado con routers 5G y codificadores Haivision para streaming en baja latencia. Los invitados pueden interactuar en directo con el artista mediante micrófonos Shure Axient Digital, mientras un equipo de 12 ingenieros gestiona la mezcla en tiempo real desde una consola DiGiCo SD7.
La Casita, el palco VIP donde todos quieren ser compadre 🍹
Mientras los mortales pagan 150 euros por ver a Bad Bunny desde lejos, los futbolistas del Barça entrarán por la puerta trasera a La Casita, donde el artista les espera con mojitos y un fotógrafo oficial. Se rumorea que el equipo técnico ha instalado un sensor de nivel de alcohol en la entrada para evitar que algún jugador se emocione y acabe cantando Despacito en el escenario. Al menos, si Pedri se duerme en el próximo entrenamiento, ya sabremos la causa.