Hoy se formaliza el encargo para las autopsias de los cinco submarinistas italianos fallecidos en las cuevas de Maldivas. Un equipo forense designado busca esclarecer las causas del accidente. Las investigaciones analizan si la inmersión era una actividad científica oficial y revisan las cámaras GoPro recuperadas para determinar por qué quedaron atrapados a 60 metros de profundidad. Estudiantes organizaron un homenaje a las víctimas.
GoPro y protocolos: la tecnología bajo el agua 🎥
Las cámaras GoPRo extraídas son la pieza clave. Los forenses revisarán cada fotograma para entender la secuencia del suceso. A 60 metros, la narcosis por nitrógeno y la falta de visibilidad son factores críticos. Se investiga si el equipo de respiración falló o si la ruta de salida quedó bloqueada por un derrumbe. El análisis técnico incluye también revisar los ordenadores de buceo y los tiempos de descompresión registrados.
El último selfie no fue culpa del algoritmo 🤿
Mientras los forenses revisan las GoPro con la esperanza de encontrar un error humano o técnico, los estudiantes organizan homenajes con velas. En el fondo, todos sabemos que el verdadero misterio es cómo alguien decide hacer ciencia oficial en una cueva submarina sin dejar un cartel de prohibido el paso. Quizás las autoridades deberían considerar instalar un GPS en los bañadores.