La tecnología 3D permite a los auditores verificar existencias sin pisar el almacén. Un escáner láser captura cada palé y genera una nube de puntos que se compara con el ERP. Si falta una caja, el software lo señala al instante. El oficio gana precisión y se ahorran visitas físicas, aunque el cafelito de la oficina del cliente se echa de menos.
Flujo de trabajo con captura volumétrica y software de análisis 🚀
El proceso comienza con un escáner como el Faro Focus o el Leica BLK360, que registra el espacio en minutos. Los datos se procesan en Autodesk ReCap para alinear las nubes de puntos. Luego, programas como Cyclone REGISTER o Scene verifican la coherencia geométrica. La integración con SAP u Oracle se hace mediante scripts que comparan volúmenes escaneados contra registros contables. El margen de error baja al 0.5% si el equipo está calibrado.
El día que el escáner pilló al jefe de almacén 😅
Un compañero escaneó un almacén y descubrió que el jefe había movido 30 palés a una zona ciega para cubrir un desfase. El software lo marcó como anomalía geométrica. El jefe dijo que era reubicación estratégica. El auditor respondió que su estrategia era no acabar en el paro. Al final, el escáner no miente, aunque el jefe sí. Menos mal que la nube de puntos no tiene sentimientos.