Una filtración de patente de Audi revela una evolución en sus transmisiones de doble embrague S tronic. El objetivo es ambicioso: lograr cambios de marcha prácticamente instantáneos. La marca alemana quiere reducir los últimos milisegundos del proceso, buscando una eficiencia aún mayor en un sistema que ya es conocido por su velocidad de respuesta. La clave está en modificar la secuencia de operaciones tradicional.
La ingeniería detrás del cambio instantáneo ⚙️
La patente modifica la secuencia de operaciones habitual. En lugar de esperar a que el desembrague termine por completo para seleccionar la nueva marcha, el sistema comienza a engranar la velocidad deseada antes de que finalice el desacoplamiento del embrague actual. Esta ejecución en paralelo de ambas acciones acorta el tiempo de preparación. El resultado es un cambio de marcha que, según la documentación, podría percibirse como instantáneo, eliminando la pausa entre la orden del conductor y la entrega de potencia.
Cero segundos, el sueño de cualquier conductor impaciente ⏱️
Esta patente es una buena noticia para quienes se desesperan en un semáforo. Ahora, el tiempo que pierdes entre pisar el embrague mental y que el coche reaccione podría ser historia. Eso sí, cuidado con pedir un café en un drive-thru con esta transmisión: podrías pedir un cortado y, antes de parpadear, estar saliendo del parking con un espresso. La eficiencia es tal que el coche cambiará de marcha antes de que tu acompañante termine su frase.