Un equipo internacional liderado por Europa ha puesto en marcha el telescopio AtLAST, diseñado para explorar regiones del universo ocultas bajo densas capas de polvo cósmico. Con una antena parabólica de 50 metros y un espejo secundario de 12 metros, este instrumento actúa como un gran angular, analizando regiones amplias equivalentes a 16 lunas de una sola vez, algo que su predecesor ALMA no puede hacer.
Cobertura masiva y visión submilimétrica sin precedentes 🔭
A diferencia de telescopios como ALMA, que solo enfoca áreas muy pequeñas del cielo, AtLAST ofrece una visión panorámica del universo submilimétrico. Su diseño permite barrer grandes extensiones en menos tiempo, captando la radiación que escapa de nubes de polvo densas. Esto facilitará el estudio de la formación estelar, los núcleos galácticos activos y los confines del universo temprano, proporcionando datos que antes requerían múltiples observaciones fragmentadas.
El telescopio que mira donde ALMA solo podía asomar la cabeza 🌌
Mientras ALMA se afana en enfocar una mota de polvo durante horas, AtLAST llega como ese amigo que en una fiesta abarca toda la sala de un vistazo. Con su capacidad de cubrir 16 lunas de golpe, los astrónomos podrán ahora decir adiós a las obsesiones por el detalle minúsculo y dar la bienvenida a la visión de conjunto. Eso sí, que no se emocionen: el telescopio es grande, pero aún no encuentra las llaves perdidas en el sofá.