Los tres asturianos a bordo del crucero MV Hondius, afectados por un brote de hantavirus, no presentan síntomas y son considerados contactos no estrechos según la consejera de Salud, Concepción Saavedra. Entre ellos está Daniel López-Velasco, hijo del científico Carlos López Otín. El barco se dirige a Tenerife para su llegada el domingo, y el lunes se prevé el traslado de los españoles al Hospital Gómez Ulla de Madrid para realizar el aislamiento correspondiente.
Logística de aislamiento: de alta mar a un hospital de referencia 🚑
El protocolo sanitario activado para los afectados implica un traslado controlado desde Tenerife hasta Madrid. El uso del Hospital Gómez Ulla, centro de referencia para enfermedades infecciosas, garantiza un aislamiento seguro y monitorización constante. La decisión de no considerar a los asturianos como contactos estrechos reduce el riesgo de contagio, pero exige mantener las medidas de prevención. Este proceso logístico, coordinado entre el Principado y el Ministerio de Sanidad, busca evitar la propagación del virus en territorio español mientras se evalúa el estado de salud de los tripulantes.
El crucero de los horrores: hantavirus en vez de cóctel en la cubierta 🛳️
Quien iba a disfrutar de un crucero por el Atlántico se ha encontrado con un brote de hantavirus, que no es precisamente el tipo de virus que uno espera llevarse de recuerdo. Los asturianos, al menos, están en buen estado y sin síntomas, lo que les da un pase directo al hospital en lugar de a la discoteca del barco. Menos mal que el viaje incluye traslado aéreo y aislamiento de primera, porque lo de la piscina y el buffet libre ya lo darán por perdido. Eso sí, la próxima vez que alguien diga que se va de crucero, mejor preguntar si el menú incluye hantavirus o solo gambas.