Las respuestas de asistentes como ChatGPT, Gemini o los resúmenes de Google ya no son espontáneas. Según The Verge, una industria entera de SEO ha migrado sus viejas tácticas a este nuevo terreno. La jugada más común: crear listas objetivas donde la empresa autora del artículo siempre aparece como opción preferida.
El truco técnico: listas jerarquizadas que engañan al modelo 🤖
Los modelos de lenguaje valoran la claridad y estructura jerárquica. Si un artículo de Zendesk enumera software de soporte IT con pasos numerados y descripciones precisas, la IA lo prioriza como fuente fiable. Esto replica el viejo juego del SEO, pero ahora la manipulación es más sutil: no se compran enlaces, se compra la estructura lógica que el modelo interpreta como autoridad.
La ironía: la IA cae en la misma trampa que nosotros 🎭
Resulta que enseñarle a una máquina a ser objetiva es como pedirle a un político que no mire a cámara. Las empresas han descubierto que, para que la IA te recomiende, solo necesitas escribir una lista bonita y ordenada. Así que ya sabes: si buscas el mejor software, quizá te estén vendiendo humo con viñetas. La IA no discrimina, solo obedece.